Productos avanzados para el cuidado de la piel que sólo podía crear Fujifilm

Fujifilm lanzó su sección de cosmética en 2006. Al principio eran bastantes las personas del sector que albergaban dudas sobre las posibilidades de éxito de Fujifilm. Sin embargo, en el año 2010, las principales marcas de Fujifilm en la industria registraban ya unas ventas totales anuales superiores a 10 000 millones de yenes y la cosmética se había afianzado como un elemento importante en la cartera empresarial de Fujifilm. En su expansión fuera de Japón, Fujifilm consiguió comercializar satisfactoriamente sus productos para el cuidado de la piel en Asia y otras regiones, consolidándose como una marca internacional de cosmética. ¿Cómo Fujifilm, una recién llegada en el sector, consiguió desarrollar rápidamente productos cosméticos competitivos y tener éxito?

La clave de los productos Fujifilm para el cuidado de la piel: la tecnología de la película fotográfica

Fujifilm fue durante muchas décadas líder en el desarrollo y la comercialización de película fotográfica, pero el auge de las cámaras digitales cambió el mercado drásticamente. La venta de película alcanzó el máximo en 2000, pero la demanda cayó después rápidamente. Imagínese cómo verían el mundo los fabricantes de vehículos si de repente la gente dejara de necesitar un coche. Fujifilm se dio cuenta de que pronto sólo le quedaría una pequeña parte de su negocio principal. Si quería sobrevivir como compañía, a Fujifilm no le quedaba más remedio que crear empresas totalmente nuevas y hacerlo rápido.

Desde su fundación, Fujifilm había desarrollado un amplio abanico de tecnologías originales. Había llegado el momento de hacer inventario. Entonces surgió la idea de aprovechar la tecnología clave de película fotográfica para desarrollar productos originales para el cuidado de la piel.

A primera vista, la película fotográfica y la cosmética aparentemente no tienen mucho en común pero, por sorprendente que parezca, no es así. Por ejemplo, el colágeno es una sustancia fundamental tanto en la película fotográfica como en la piel humana. El colágeno aporta resistencia a la piel, además de un aspecto hidratado. Por otra parte, la tecnología de película fotográfica de Fujifilm resultó también ofrecer bastantes aplicaciones en el campo de la cosmética: los antioxidantes y la nanotecnología podían presentar diversos beneficios para el cuidado de la piel.

Cuanto más revisaba Fujifilm su tecnología de película fotográfica, más brillante parecía el potencial que ofrecía el futuro. De hecho, los investigadores de Fujifilm que se ocupaban de trabajar en esta iniciativa previeron productos cosméticos con funciones y beneficios completamente nuevos. Impulsados por las previsibles, hicieron rápidos progresos en I+D.

La tecnología saca a relucir el potencial de los ingredientes avanzados

La primera orden que se dio al equipo fue seleccionar ingredientes de potencial cosmético avanzado, ya que los ingredientes son clave para triunfar en este ámbito. Acumulada a través de décadas de I+D en película fotográfica, la base de datos de antioxidantes de Fujifilm incluía unos 4000 compuestos y el equipo los fue revisando uno por uno. A medida que avanzaban, una sustancia destacaba por ser particularmente interesante: la astaxantina, un compuesto rojo que se encuentra naturalmente en el salmón y las gambas y que posee 1000 veces el poder antioxidante de la coenzima Q10, que a su vez es uno de los antioxidantes más populares en cosmética.

La industria cosmética ya había visto el potencial de la astaxantina, pero su aplicación práctica se había visto limitada por una serie de obstáculos tecnológicos. Este compuesto es sensible a la luz y al calor y además se oxida con facilidad. Por otra parte, resultaba complicado mantenerlo en forma de partículas finas y disolverlo bien y uniformemente en agua tampoco era una tarea sencilla. En la época en que Fujifilm estaba realizando su investigación exploratoria, la astaxantina ofrecía poco potencial en cosmética.

Los investigadores de Fujifilm se dieron cuenta de que el reto clave y complicado consistiría en producir astaxantina en nanopartículas y mantenerlas en una forma estable. Pero estaban más que preparados para afrontarlo. Eran pocas las compañías con una presencia importante en el mercado de la película fotográfica, pero miles de empresas luchaba por hacerse un hueco en el competitivo mercado de la cosmética. Si quería destacar, Fujifilm tenía que ofrecer un valor sin precedentes. Lanzar al mercado un compuesto muy conveniente pero extraordinariamente difícil de usar podría aportar este valor, por lo que se pusieron a trabajar con entusiasmo.

Aprovechando los conocimientos de Fujifilm en antioxidantes y nanotecnología, el equipo se centró en desarrollar la tecnología necesaria para procesar astaxantina. Cuanto más conseguían reducir las partículas que creaban, mayor era la proporción de la superficie de las partículas con respecto a su volumen. Esta superficie mayor hacía que las partículas de astaxantina fueran más susceptibles a reaccionar con oxígeno y, por tanto, a degradarse. Los investigadores de Fujifilm resolvieron este problema optimizando los agentes emulsionantes de la fórmula, que ayudan a los compuestos a mezclarse totalmente. Por otra parte, descubrieron también aditivos que podrían contribuir a evitar la oxidación de las partículas de astaxantina.

Esta iniciativa desembocó en un importante triunfo: el desarrollo de una fórmula que mantiene las nanopartículas de astaxantina en un estado estable, a la vez que las protege de la luz y el calor. Esta fórmula permitía a la astaxantina de alta densidad penetrar profundamente en la piel, lo que aporta numerosos beneficios. Así nació la serie de productos ASTALIFT de Fujifilm, con la astaxantina como ingrediente clave.

Fujifilm se había servido de su tecnología exclusiva para poder utilizar un ingrediente difícil de usar. ASTALIFT se convirtió en el primero de una serie de productos con los que Fujifilm explotó el potencial de estos compuestos cosméticos tan fascinantes.

Convertir la duda en curiosidad para crear conciencia de marca

Gracias al I+D y a su tecnología de producción, Fujifilm consiguió hacer ruido en el sector de la cosmética. Asimismo, el enfoque de la compañía con respecto al marketing fue también diferente.

En lugar de crear una marca distinta para su línea cosmética, Fujifilm tuvo la audacia de utilizar su propio nombre y hacer de la tecnología avanzada un argumento clave de venta. No eran pocos dentro de la compañía los que estaban convencidos de que no funcionaría, ya que Fujifilm se conocía como una empresa dedicada a la película fotográfica. Sin duda, la irrupción de la marca Fujifilm en esta industria resultaría desconcertante. Pero Fujifilm decidió utilizarlo a su favor. La gente se preguntaría por qué Fujifilm, entre todas las empresas, había entrado en este sector. La duda provocaría curiosidad y Fujifilm respondería mostrando cómo podía marcar la diferencia una tecnología avanzada nacida a partir de la película fotográfica.

Los anuncios de TV basados en esta original estrategia tuvieron una gran repercusión en Japón, promocionando con eficacia tanto la marca Fujifilm como la tecnología en el mercado de la cosmética. La compañía se dio cuenta, acertadamente, de que los consumidores estaban más interesados en los resultados que en comprar una imagen. Ofrecerles una nueva opción para el cuidado de la piel con una sólida base científica acarreó un gran éxito en el mercado.

Además, mientras que en el sector predominaban los envases blancos o de colores claros, Fujifilm apostó por un diseño rojo intenso. Este envase logró una gran impresión, haciendo hincapié en el color rojo natural de la astaxantina y aumentando el conocimiento de la marca Fujifilm.

Utilizar el poder de la ciencia para crear productos cosméticos aún más asombrosos

Desde que irrumpió en el mercado de la cosmética en 2006, Fujifilm ha desarrollado numerosas fórmulas originales que extraen todo el potencial de los ingredientes, como la nanoceramida de tipo humano, el nanolicopeno, nanoAMA, nanoorizanol y la nanovitamina A. Fujifilm ha creado un negocio muy potente en el sector del cuidado de la piel presentando al consumidor productos respaldados por una minuciosa investigación científica. Además de Japón, Fujifilm ha conseguido comercializar con éxito su línea cosmética en China, Corea del Sur, el sudeste de Asia y otras regiones, desarrollando una marca de alcance mundial.

Pese a ser un recién llegado a una industria abarrotada y competitiva, Fujifilm ha sido capaz de lograr una presencia importante de su marca en un periodo muy corto de tiempo. No es más que otro ejemplo de cómo Fujifilm se ha sacudido la etiqueta de “compañía de película fotográfica” y ha conseguido triunfar en un mercado totalmente nuevo.

Tras cosechar el éxito gracias a su esfuerzo, los investigadores de la cosmética y profesionales de marketing de Fujifilm siguen mostrando un gran entusiasmo en su misión de ofrecer productos originales para el cuidado de la piel a los clientes interesados en cuidar su salud y su belleza. A la vez que aceleran el paso para desarrollar productos cosméticos con base científica, también buscan cómo transmitir con más eficacia la tecnología de Fujifilm y construir una marca aún más fuerte.

Una vez superado su estatus de recién llegado en el sector de la cosmética, Fujifilm ya mira al futuro. En su avance, la compañía seguirá aprovechando su ADN relacionado con la película fotográfica para desarrollar productos únicos para el cuidado de la piel que mejore la vida de la gente.

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